
Sonaba por aquí en el 2007… los novatos…
Diciembre 21, 2007Si me costó seguir el ritmo de los que esperaba y de los que ya conocía, con los nuevos ni les cuento. La suya será probablemente la sentencia más injusta. Además de los obvios, para los que les remito a NMEs, Pitchforks y demás páginas, tres nombres grabados en mi cabeza:
iLiKETRAiNS, que brillan con post-rock oscuro y a ratos agobiante que en una primera escucha puede recordar a los este año omnipresentes Interpol y Editors. Se acercan también a propuestas menos conocidas como pueden ser las de Hope of the States o Sigur Rós. Puede parecer poco original, últimamente se siembra demasiado en estos campos, pero el resultado es bueno. Bien mezcladas las influencias, completos y contundentes los ingleses.
The Shaky Hands es mi segundo nombre, éstos con una propuesta más alegre y menos profunda, más natural su sonido. Rock and roll americano rebajado por momentos, acercándose al pop más americano para pegarse con ello la etiqueta de rock indie. Spoon, Modest Mouse, The Decemberists, por ahí van los tiros. Buenas referencias y un buen primer disco, destacado sí pero anoto necesaria la reválida para confirmar.
Y para hacer el trío mi favorito del año, Fourteen Autumns & Fifteen Winters, la presentación de los escoceses The Twilight Sad. Su primero merecería una entrada dedicada y extensa, me gustan tanto como me disgustan. Mezclan rock guitarrero con folk escocés. Mezclan melodías melancólicas e intrumentos tradicionales con un lujo de batería y guitarras ruidosas. Historias sobre la adolescencia que empiezan enterneciéndonos y terminan con la casa en llamas. La mezcla es por momentos brillante, la primera mitad del disco es impresionante, con una voz preciosa abriendo las hostilidades que termina desapareciendo entre guitarras en finales instrumentales. Finales que suenan como los momentos más intensos de la película, cuando el protagonista decide, cuando la orquesta suena más fuerte. En la segunda en cambio tropiezan y se caen, le dan tantas vueltas a las canciones que terminan por perderse, terminan por aburrir. En resumen, tenemos por un lado medio disco malo y una producción desafortunada que coloca arreglos de Coldplay a un grupo que no tiene nada que ver con Coldplay. Por otro lado tenemos medio disco de momentos geniales, de nubes y explosiones. Y con eso me quedo, con esa mitad, y por esa mitad Fourteen Autumns & Fifteen Winters es mi favorito del año de entre todos los novatos.
Y del producto nacional, que es lo que menos me va y suele pasar desapercibido salvo aplauso generalizado, pues me voy a quedar con Tulsa, por dulce, por cercana, por rockera, por americana y porque sí, porque aquí tampoco se puede llorar.
Bajito no se escucha na-da: Tulsa - La venganza de Tulsa…
Si aún no les conocen les diré que hacen pop-rock de guitarras, suave y elegante, lleno de detalles.
Olvídense de sus miedos, 






