…y al terminar había más sonrisas que caras largas pero se oía demasiado eso de “bah! tampoco son para tanto!”, reconozco que yo llegué a casa con esa sensación. Muse es mucho Muse, sabía que eran brutales en directo, les había visto en vídeo varias veces, tal vez por eso salí a medias, sabía demasiado y esperaba más. Ahora, casi un día después y recordando el concierto sé que estuvo bien, que volvería a ir, que necesitamos más conciertos así en Bilbao, que queremos espectáculo y que Antzoki y Santana 27 no es suficiente. Quiero más glamour y como yo todos, no me cabe ninguna duda. Más escenarios llenos de luces, más conciertos que empiezan en silencio, más gritos cuando aparece la banda, más niñas llorando en primera fila. La sensación de estar siendo parte de algo grande, de estar viviendo un momento que vas a recordar toda la vida…

Muse nos dio ayer todo eso. Un escenario pequeño, de aires muy discotequeros, lleno de luz, precioso. Un buen espectáculo que acompañar con saltos y gritos. Tal vez demasiado atado y pensado, faltó algo de improvisación, de complicidad con el público, no se salieron del guión. Guión bueno por otro lado, acompañado de un setlist bastante decente; no el que la mayoría queríamos pero interesante y esperado. Mucho de Black Holes and Revelations, nada de Showbiz y varios de sus temas más conocidos (New born, Times is running out, Invincible, etc.). No los conté ni los recuerdo todos pero rondaron los veinte temas, se hizo corto, no llegó a la hora y media el asunto. Muse tiene canciones para más, para rompernos los oídos dos horas, para no recurrir a dos temas mediocres en el bis, si es que se le puede llamar así porque realmente no pasó de “al menos han salido”. En resumen, vuelvan cuando quieran señores, pero vuelvan en fin de semana, volver a casa con todo el subidón sabiendo que espera el curro por la mañana es horrible…
Bajito no se escucha na-da: Kasabian - Shoot the runner…