Ayer día en blanco, no es que no quisiera compartir con vosotros lo bueno del último día del Bilbao Live, es que acabamos con Junkie XL a las mil y pico, con remezclas de Coldplay y vete tú a saber quién más. Lejos de cien personitas quedábamos allí, expulsados como perros por la gente de seguridad, vaya detalle más feo, paz amigos, respeto. En fin, que mucha guerra para tan poco cuerpito, y claro, ayer era todo bastante duro lejos de la horizontal…
El último día nos lo tomamos con calma, llegamos al recinto con el tiempo justo para coger unos refrescos y sentarnos a ver a The Pretenders, otro de los clásicos del festival de los clásicos. El escenario amarillo más lleno que en ningún otro concierto y la gente saltando con sus temas más conocidos, sobretodo los que pasaban de treinta, ha habido para todos en este festival, han acertado. El tema pasó anodino para sus no parroquianos, charlita, fotitos y silbidos cuando la cantante soltó eso de “Long live bullfigthing!“, pequeño resbalón en un pueblo bastante antitaurino, la gente le hizo saber de su error y rápidamente se escondió pidiendo que cuidemos fetén a los animales.
Raudos y veloces partimos hacia el concierto de Calamaro, abarrotado, no sé cuántos estábamos el Sábado por allí pero se hacían demasiados al caminar con las manos ocupadas. Calamaro y Rot estuvieron más que correctos, festivaleros, tocando las que todos conocemos, echando mano de Los Rodríguez y de un par de temas de Tequila, animándonos y haciéndonos pedir más. Terminado el concierto, bises y saludo de rigor, nos hicieron salir a todos muy animados.
Tras ellos llegó el amigo J con sus Planetas y nos dio una bofetada. De morirse de malo el concierto, totalmente suave, bajo y lineal, apagados hasta no poder más. Hágannos un favor a todos, dejen que Los Planetas envejezcan en la estantería, para cosas como la de ayer mejor quédense en casa. Dicen que no les gustan los festivales, que muchos de los que vamos no les rezamos antes de dormir, pues que no hagan festivales, en el plan que estaban sobran en cualquier lado, a mi me han visto ya el pelo éstos.

Menos mal que no había manera de quitarnos el nervio para el concierto de Placebo, éstos sí que no fallan, pasan también por ellos los años y siguen saliéndose en directo. Se marcan un concierto a base del último disco, sin necesidad de tirar de repertorio de años de gloria, son grandes, sin más. Salen, saltas y saltas, y para cuando quieres darte cuenta, para cuando te da por girar la cabeza y ver cómo está el patio ya se ha terminado todo. Hora y media con Placebo es un suspiro, nos conformamos, pero todos queríamos más. Sólo Blackeyed de mis más preferidas, pero no se olvida este concierto, geniales Placebo!
Mira que parecía que todo estaba perdido después de los de Planetas pero fácil nos curó Placebo así que con el depósito en reserva más baile con Rinocerose, otros que entendieron la historia, se olvidaron de voces y lentas y llenaron de luz y bailables el último concierto del Bilbao Live. Les siguió la carpa pop, escapamos después a ver a Francesco Farfa y terminamos con Junkie XL, completito el día, y la noche, y luego otra vez el día…
Bajito no se escucha na-da: The Stills - It takes time…