Idolatras a Sam Mendes por American Beauty y Camino a la perdición, te gustan las historias en tiempo de guerra pese a no querer ver un arma ni en pintura. Has visto al prota haciendo maravillas, vas a ver al prota haciendo maravillas. Lees un "basado en hechos reales", no te queda otro remedio que sentarte y esperar ver algo de cine.
Y ves cine, pero no demasiado. Jarhead, intenta de nuevo retratar a los soldados americanos de verdad, no a los valientes y honrados, tampoco a los militares vocacionales, nadie de WestPoint, no está el hijo del general. Están los de siempre, los que tienen problemas, los que no entienden muy bien cuál es su sitio, los que no saben a dónde ir, los que se dejan llevar, los que no cuestionan nada. Les entrenan, les hacen sentirse especiales, les enseñan a odiar, a querer matar, les dan un arma y los mandan a la guerra.

La guerra en esta película es la Guerra del Golfo, no es una guerra de película, no matan las balas, se mata desde el aire, los asesinos entrenados sólo ven muertos y viéndolos empiezan las dudas. Unos no saben si serán capaces de matar, otros se pierden esperando ese momento, cuando llega no es lo que esperaban y lo único que tienen en la cabeza acaba con su cabeza.

Merece la pena ver Jarhead. No es nada nuevo, demasiadas escenas recuerdan a clásicos del género pero sí tiene momentos distintos, personajes distintos, imágenes que ni olvidamos ni dejan de ocurrir. Yo me quedo con los pozos de petróleo ardiendo de noche esperando que sean los últimos y me voy a pensar en la siguiente película…
Bajito no se escucha na-da: Radiohead – Creep…






